"Mi producción actual se sitúa en el umbral entre lo tangible y lo invisible. Tras un giro vital marcado por la maternidad y la recuperación de la genealogía textil de mis abuelas, mi trabajo ha abandonado la estridencia para investigar la estética del silencio.
A través de la cerámica y el bordado experimental, exploro la vulnerabilidad como una arquitectura de resistencia. En series como 'Taxonomía del Vacío' o 'Suturas del Silencio', el blanco no es una ausencia de color, sino un espacio de máxima concentración sensorial. Aquí, la aguja no solo atraviesa el soporte; sutura la memoria y delimita las heridas invisibles de la alta sensibilidad (PAS).
Mi proceso es deliberadamente lento. Cada perforación en el barro o puntada en el textil es un acto de presencia frente al trauma y la identidad. No busco el objeto como fin, sino el rastro de un cuerpo que intenta nombrar lo inefable: el peso de lo leve, el refugio de la vigilia y el caudal de lo que somos cuando nos despojamos de todo ruido."
La Pulsión de lo Leve.
Taxonomía del Vacío
La pérdida de pigmento como metáfora de la desposesión del ego
Caudal Somático
Un registro táctil de la fisiología del cuidado.
Vigilia del Refugio
Esta pieza representa la conciencia que vigila desde un refugio poroso.
Suturas del Silencio
Anatomía de la reparación y exhumación del trauma.
“Mi obra actual nace de una necesidad de resguardo. Entre el ruido blanco y la puntada lenta, busco el punto medio donde la materia se vuelve leve y el silencio cobra voz.”