Patricia Fornos (Ciudad de México, 1980).

Artista multidisciplinar y mediadora. Residente en Vigo.

Mi práctica actual es una reconstrucción. Tras años de producción vinculada a la exuberancia cromática y a la identidad mexicana —exhibida en instituciones como la Embajada de España en México, Casa de América o Les Ateliers Grimm en Ginebra—, mi obra ha girado hacia el silencio. Este cambio no es estético, sino vital: nace en 2019 con la maternidad y el rescate del legado textil de mis abuelas.

Entiendo el arte como un agente de mediación que opera directamente en el territorio. He trabajado en proyectos de alto impacto social, como el mural pedagógico del CCEMx o la colaboración con Inhumic en México, cuyo calado sociocultural derivó en estudios sobre identidad en universidades de EE. UU. En la Riviera Maya, mi intervención mural transformó un entorno de riesgo en un espacio de duelo y memoria colectiva para la comunidad; una experiencia que prefiguró mi interés actual por el arte como herramienta de reparación.

Desde mi llegada a Galicia, he volcado esta experiencia en la “etapa blanca”. A través de la serie "Pulsión de lo leve", investigo la maternidad, la alta sensibilidad (PAS) y las suturas invisibles del cuerpo. No busco el objeto acabado, sino una hibridación donde la cerámica (EMAO), la fibra y el registro multimedia funcionen como una arquitectura de la vulnerabilidad.

Compagino mi investigación de estudio con la mediación en el Círculo de Bordadoras. Aquí, el bordado colectivo deja de ser una labor doméstica para convertirse en una estrategia de resistencia y acompañamiento social. Mi trabajo hoy no busca la estridencia visual, sino la honestidad del hilo y el barro para enunciar aquello que solo puede decirse desde la levedad.